INTENSA Y EXTENSA
¿Por qué dejé de escribir en el blog? Una vez más, me alegra que me hagas esa pregunta. Como habrás leído en entradas anteriores, tengo cierta facilidad para aburrirme de mí misma (no te quiero ni contar del resto... pero eso no nos ocupa hoy). También sabes que estos años de atrás han sido un camino de rosas envenenadas y con unas espinas tan gigantes y tan hijaputas que me han hecho jirones el alma y los entresijos. Por suerte, curo bien las heridas y, aun con el cuerpo y las emociones llenos de cicatrices, yo tiro pa'lante. Estaba bastante hastiada de este agotamiento al que me han empujado - así, como quien no quiere la cosa-, entre otros, el cáncer, hacienda y mi ex. Y sé, de hace mucho tiempo, que el sentido del humor es uno de mis grandes valores y fortalezas. Después de enterarme que tras el segundo tumor tampoco la iba a palmar, la Susana que es capaz de encarnar la risa sin desprenderse de la realidad, se vio lo suficientemente a salvo como para salir de su...