SUPERPODERES DE MIERDA
Soy madre, autónoma, divorciada, artista y mastectomizada. ¿Tú qué tal?
También soy mutante. No te rías que lo digo en serio. Nunca bromearía con algo así. Mentira, sí lo haría. Lo voy a hacer de aquí a unas líneas. No se puede desaprovechar un melón como ese, jugoso y tierno. ¿Mutante, dices? Pues sí. Como Lobezno.
Y, es curioso, porque con toda esta mandanga, aunque últimamente no me prodigo mucho y ya no cuelgo fotos en el instagram, cuando me veis, siempre me decís que estoy muy bien. Y yo, agradecida, pienso que eso es un triunfo, porque aunque me pesa el culo y hago temblar el suelo cada vez que me levanto, intento vivir mi día a día lo mejor posible, con toda esa procesión por dentro sin que se me amargue la existencia.
ya, te has perdido. No me extraña. Yo también.
La hostia de gente. La hostia de procesiones. Imagínatelas todas juntas, así, mezcladas, hechas un amasijo. Las procesiones, no la gente. Pues todo ese mogollón, todo ese mondongo, va por dentro. Aquí, tripas pa’rriba y pa'bajo.
Pero es que, ¿sabes qué pasa? Que yo sigo… tiro pa’lante… Y me lo paso bien.
“¿Y cómo lo haces, Susana?” - me preguntan mucho - “Yo no sería capaz, ¿cómo lo haces?"
Pues… ¿quieres que te diga la verdad? No tengo ni puta idea. Pero lo hago.
Tiro.
Pa’lante.
Me lo paso bien.
Y ya.
Me río, me divierto y disfruto. Cuido mi tiempo y lo saboreo. No estoy así en plan rainman dándome tortitas en la oreja meciéndome alante y atrás “esto no está pasando, esto no está pasando, esto no está pasando”
Sí, está pasando. Todo lo que está pasando, escucha: está pasando. ¿Y qué? Mejor que esté pasando que haber doblao la servilleta y ya no pase más ná.
Llámame chula y lo que te dé la gana, pero yo tiro pa’lante, me río, disfruto y me lo paso bien sin olvidarme de que llevo tooodo ese mondongo de procesión por dentro.
Y, ojo, que tener ese mondongo ahí y no hacer nada con él tampoco puede ser bueno. Algo de eso tiene que salir. Es como comerte tres cajas de donuts y no cagar. Yo nunca lo he hecho. Comerme tres cajas de donuts. Cagar, sí, por suerte, todos los días 🙌🏻
Pero imagínate, que te metes entre pecho y espalda la cena de nochebuena, la comida de navidad, el vermú de nochevieja, las uvas y el roscón de reyes y no cagas.
Revientas.
Te digo yo que revientas.
Pues con esto, igual.
Y no me apetece nada reventar, que eso te tiene que dejar un aspecto horrible.
Así que antes de reventar he abierto una válvula, una espita, como las calefacciones antiguas, pa’que salga pa’fuera lo sucio, lo chungo, lo molesto. Lo que no sirve. Lo más asqueroso y repugnante. O, como dicen los gurús modernos, lo retador. La mierda, vaya. Para que vaya saliendo poco a poco, como cuando te drenan después de ponerte tetas.
Sin ensuciar ni salpicar a nadie. Y sin romper nada.
Y para eso estamos aquí. Para drenar este par de tetas operadas y todo ese mondongo de miserias. Porque la vida es una puta mierda, pero da para partirse el culo.

También dicen de mí que soy más fuerte que la cremallera de una maleta. Y yo digo que no es para tanto y no me lo acabo de creer. A veces me asaltan las dudas y, a veces, me rompo. Y a día de hoy yo no he visto romperse ninguna cremallera de maleta. Esas sí que son fuertes. Vaya par de huevos tienen. Te sientas encima y no cabe, porque sabes que no cabe, pero ssshhh la maleta no lo sabe, entonces plantas tu culo gordo encima, te lanzas en plancha en plan morsa y tiras de la cremallera hasta que, por cojones, la cierras.
Y la puta cremallera sigue sin romperse.
Yo no soy así. Yo no tengo huevos. Por no tener no tengo ni ovarios. Me los extirparon. Para prevenir el cáncer. Porque soy mutante. Soy portadora de una alteración genética que me tiene frita. Es como si el cáncer la hubiera tomado conmigo y no me quitara el ojo de encima. Y mis genes, en vez de protegerme, están a por uvas.
Es la misma mutación que Angelina Jolie. Debe ser cosa de guapas.
Como te decía, ni ovarios, ni maletas, ni cremalleras indestructibles. Soy mutante, pero no soy invencible como los super héroes. Y eso sí que me jode. No tengo superpoderes.
Dice mi amigo Andoni, con su pizca de soberbia que le otorga ser un señor vasco, que sólo tengo superpoderes de mierda.
Me cuenta que el suyo es encontrar aparcamiento a la primera en Madrid. Y yo le respondo que para ser de mierda, muchos ya lo quisieran para sí.
Me acuerdo de que yo tengo el súper poder de encontrar cosas que se caen al suelo. Esas cositas pequeñas - monedas, pendientes, tuercas de pendientes… - que se camuflan entre el estampado y el color del suelo. En un barrido visual, bam! las encuentro. Pues bien, superpoder de mierda.
Se me ocurre otro: puedo coger cosas con los dedos de los pies. Muy bien, superpoder de mierda.
Y hay más. Me doy cuenta de que tengo muchos. Pero todos son de mierda.
Así que he decidido abandonar la idea de intentar ser mi mejor versión. Estoy cansada, aburrrrrida de panfletos de superación y libros de autoayuda. Y, ojo, que te cuento todo esto con un máster en desarrollo personal y mi título de coach bajo el brazo.
¿Sabes qué te digo? Que yo YA soy mi mejor versión. Con mis glorias y mis miserias. Porque unos días dan para ser Superman y otros para ser Clark Kent. Y tú, lo mismo. Virtudes y miserias. Glamour y moñigos. Y todas esas mierdas, viviendo día a día, como Rambo.
Mutante, sí. ¿Qué pasa? Y artista. Artista mutante y madre autónoma. Imperfecta, incapaz y, a la vez, todo lo contrario. Agradeciendo cada día que abro los ojos y veo la sonrisa de mi hijo y puedo mover los dedos para escribir. Sin negarme a mí misma que, con todo - y digo todo: miserias, virtudes, cremalleras, moñigos, maletas y la de dios - la vida es una puta mierda, pero da unos ratos y unas risas que no me los perdería ni por estar mirándole al milímetro toda esa perfección a Óliver Laxe.
Y todo esto, colega, no te lo cuentan en los libros de autoayuda.
De nada.
Te dejo, que sigo buscando porque, puesta a ser mutante, reivindico mi derecho a tener, al menos, un superpoder. De los de verdad, no de mierda - con todo mi respeto a los superpoderes de mierda, que también hacen su labor -.
¿Y tú qué? ¿Tu superpoder de mierda cuál es?


Comentarios
Publicar un comentario